Blog/Inversiones/2 de julio, 2026

Cómo perdí $23,000 con apalancamiento en crypto

Esta es la historia de mi peor pérdida, con el número real incluido. La cuento para que tú no tengas que pagar la misma clase.

Sebastian Guerra León
Sebastian Guerra LeónInversor · Founder de Flama Creators · 7 min de lectura

En todo este blog te hablo de invertir con criterio, de gestionar el riesgo, de no perseguir ganancias rápidas. Hoy te cuento por qué tengo autoridad para decírtelo: porque hice exactamente lo contrario, y me costó $23,000 dólares.

La historia

Fue en pleno mercado alcista. Llevaba meses acertando: compraba, subía, vendía, ganaba. Cuando llevas una racha así, el cerebro te juega la peor trampa posible: empiezas a confundir un mercado generoso con talento propio. Me sentía invencible.

Y cuando te sientes invencible, ganar "normal" deja de ser suficiente. Ahí es cuando descubres el botón de futuros en Binance y el apalancamiento: la posibilidad de multiplicar tu posición con dinero prestado. Si con $1,000 ganabas $100, con apalancamiento x10 ganas $1,000. La matemática de la codicia es muy convincente.

Abrí posiciones apalancadas en cryptos. Por unos días, funcionó — lo que solo me hizo aumentar el tamaño. Entonces el mercado hizo lo que el mercado crypto hace: una caída violenta, de esas que en este mundo son un martes cualquiera. Mis posiciones se liquidaron en cadena. No tuve ni la opción de esperar la recuperación: cuando estás apalancado y el precio toca tu nivel de liquidación, el exchange cierra tu posición y el dinero desaparece. Punto.

$23,000 dólares. Años de trabajo y ahorro, evaporados en horas.

Qué es el apalancamiento, explicado simple

Si estás empezando, esto es lo que nadie te explica con claridad. Apalancarte es invertir con plata prestada. Con apalancamiento x10, cada $1,000 tuyos controlan una posición de $10,000. Las ganancias se multiplican por 10 — y las pérdidas también.

La matemática que me faltó respetar

Sin apalancamiento: si tu crypto cae 10%, pierdes 10%. Duele, pero sigues en el juego y puedes esperar.

Con apalancamiento x10: si cae 10%, pierdes el 100% de tu capital. El exchange liquida tu posición automáticamente. No hay espera posible: estás fuera.

¿Y sabes qué tan común es una caída del 10% en crypto? Pasa varias veces al año. A veces en una sola noche.

El apalancamiento no te hace mejor inversor: te hace más rápido. Y si vas en la dirección equivocada, más rápido solo significa que llegas antes al accidente.

Las 3 reglas que me dejaron esos $23,000

¿Volvería a apalancarme? Esta es la parte donde soy honesto en vez de dramático: sí, pero bajo reglas que esa vez no tenía. Estas son:

Si estás empezando: mi consejo directo

No te apalanques. Punto. Yo uso Binance para mis cryptos y la plataforma te va a ofrecer futuros con apalancamiento de hasta x125 a un clic de distancia. Que puedas no significa que debas: ese botón financia las ganancias de los traders profesionales con las liquidaciones de los principiantes.

Primero aprende en spot — comprar y tener el activo real, sin préstamos ni liquidaciones. Aprende a soportar una caída del 20% sin vender en pánico. Aprende a construir tu criterio con posiciones simples. El apalancamiento seguirá existiendo dentro de cinco años; tu capital, si lo usas hoy sin experiencia, probablemente no.

Perder $23,000 fue carísimo. Pero me compró algo que ningún curso me dio: un respeto por el riesgo que ahora está en cada decisión que tomo — y en cada consejo que doy.

Este artículo relata mi experiencia personal con fines educativos y no constituye una recomendación de inversión. El trading con apalancamiento conlleva un riesgo extremo de pérdida total del capital y no es adecuado para la mayoría de inversores. Las cifras corresponden a mi caso real aproximado. Haz tu propio análisis.

Sigue leyendo: Mi primera inversión: 6 cosas que me hubiera gustado saber · Si ahorras $2,000 al mes, puedes retirarte en 10 años

¿Quieres invertir sin pagar clases de $23,000?

Si quieres conversar tu caso — tu riesgo, tu portafolio, tus dudas — escríbeme sin compromiso. Los errores caros ya los pagué yo.

Conversemos →